
Hoy, una cadena de radio, ha sacado a la luz las declaraciones del candidato del PP al senado por Albacete. El nuevo político es el exdirector del diario la Tribuna de Albacete, y es ahí donde ha expuesto sus reflexiones neoliberales. En estas declaraciones, el Sr. Dimas Cuevas ha dejado constacia de la posición del Partido Popular frente a los matrimonios (y las personas) homosexuales.
Este caballero ha dicho cosas como que “las bodas de lesbianas tendrán que incluir diversas variedades de tortillas, y de postre bollitos con nata; y los convites para homosexuales serán a base de quimbos [aceituna gordal con pepinillo, violadas,... ], perritos calientes y platanos al horno”. ¿Bien no? Funde dos géneros como son el artículo de opinión y las guías culinarias.
Además añade: “Si la palmo antes de lo previsto, prohibo que den mis chiquillos en adopción a ningún matrimonio de gays, lesbianas o de mediopensionistas. Sólo falta que los traigamos al mundo para que luego acaben los pobres rodeados de cualquier cosa”. Y estoy de acuerdo. Uno no está luchando por sacar a sus hijos adelante para que acabe con una pareja de dos peras (maricas para quien no siga a Ana Botella) con lentejuelas y plataformas, o de dos manzanas (o tortilleras), y que le vistan con camisas de cuadros.
Y como dicen que rectificar es de sabios, Dimas Cuevas se ha ratificado en sus declaraciones. Porque eso sí, es un tío coherente: “Jamás he firmado algo en lo que no creyera”.
Lo que argumenta es que las declaraciones se han sacado de contexto intencionadamente por la emisora que ha publicado la información. Es cierto, no es lo mismo insultar a los homosexuales en un periódico, que en mitad de la plaza de Chueca el día del Orgullo Gay. Se vería desde otro punto de vista.