
¡Hola! Tras un tiempo dedicado a la reflexión y a la meditación, retomo la marcha del blog.
Como ya se sabe desde el caso Gescatera, la Iglesia española invierte en bolsa. Pues además hoy hemos podido saber que, según noticias Cuatro, una parte de ese dinero (unos 80.000 euros al año) va a parar a los laboratorios Pfizer. Conocidos por su famosa pastilla azul de la Viagra.
Claro, una vez que te has tomado la viagra hay que darle uso a aquello. Y si vas a tener relaciones sexuales de riesgo o en las que no quieres tener efectos secundarios con orejas y piececitos tras nueve meses, lo suyo es usar anticonceptivos.
No hay problema, Pfizer también comercializa un anticonceptivo inyectable que usan más de 30 millones de mujeres en el mundo.
Entiendo que la Iglesia esté a favor de ayudar al prójimo impotente para que pueda cumplir con sus obligaciones maritales y pueda tener una buena recua de chiquillos. Lo que falla es que la Iglesia se oponga frontalmente a cualquier tipo de anticoceptivo y luego se juegue con ellos el dinero. Que por cierto, como cualquier inversor de a pié, la Iglesia se ha resentido desde la crisis de las hipotecas basura y se calcula que ha perdido alrededor del 20% del capital invertido.
Interesante saber algo sobre cómo maneja la Iglesia el dinero, que por otro lado sale en gran parte de las arcas públicas.