Luego decimos que los españoles vamos con la picaresca, y que estamos pensando en engañar. Pues bien, los británicos John y Anne Darwin, presuntamente, han pretendido estafar unos 35.000 € para saldar deudas por el fracaso de su negocio de alquiler de apartamentos.
Por lo visto, hace cinco años este hombre se fué al mar Muerto y simuló haber naufragado y simulando su propia muerte. A pesar de que le había contado sus planes a su mujer, ésta no le creyó capaz y pensaba que su marido había muerto realmente hasta que un año después, cuando se le dio oficialmente por muerto, apareció en su casa.
Durante este tiempo ha vivido en una pequeña habitación de su casa, oculta por un armario. Encerrado y sin familia, pero sin deudas.
Otras versiones dicen los dos han estado viviendo en Panamá hasta que se han peleado y han se ha ido con otro hombre. Como todas las posesiones estaban a nombre de su mujer, el Sr. Darwin ha dicho “O ******** todos, o la **** al río”. Así que se la jugó y se plantó en una comisaría diciendo que tenía amnesia y que no sabía qué hacía allí.
A todo esto, que negó todo hasta que le enseñaron una foto de los dos juntos, no le había dicho nada a sus hijos de 29 y 30 años. Normal que ahora los hijos no quieran ni oir hablar de sus padres.
Al final, sin hijos, sin pasta y en la carcel.